Humor
30 de Agosto de 2020

Músicos Vs. Directores

Extractos de artículos de Daniel Kovacich y Daniel Blech 

 

MÚSICOS vs. DIRECTORES

Inmediatamente después de que el director haya corregido un pasaje, ejecutarlo sin la corrección realizada. Al día siguiente preguntarle al director (en lo posible interrumpiéndole otras indicaciones que pueda estar dando en ese momento) si vale dicha corrección.

Cuando el director está haciendo alguna indicación, estudiar pasajes, conversar con los compañeros sobre el partido de fútbol del día anterior, arreglar los cambios, etc. Ejecutantes de instrumentos de metal, dejar caer sordinas. Ejecutantes de maderas, dejar caer destornilladores, pinzas, cuchillos para cañas o cubre-boquillas. Ejecutantes de instrumentos de percusión, dejar caer algún accesorio, sobre todo los platillos, cuyo sonido tarda mucho en apagarse.

Cuando el director le haga algún comentario tipo "La tercera corchea del compás tal, por favor, si bemol..." conteste "Eso fue lo que toqué" y mire a los atriles cercanos con gesto de compasión hacia las deficiencias del señor que está en el podio. Otra opción es mantenerse completamente inmutable, como si no fuera a usted a quién él se está dirigiendo. No cometa jamás el error de asentir con la cabeza, admitiendo de esa manera que usted se equivocó y que el director tiene razón.

Si usted está en las últimas filas (percusión o bronces) esté atento a alguna larga explicación del director sobre un pasaje (siempre hay una, por lo menos) y una vez que terminó dígale que no se oye, y que lo repita en voz más alta.

Cuando estén repasando por enésima vez algún pasaje difícil y siga saliendo mal, con voz discreta pero audible, recuerde lo bien que había salido el año anterior con... [nombrar algún director].

Pregunte al director si escuchó la versión de Bernstein de lo que está ensayando. Insinúe que podría aprender un par de cosas. Esto también es bueno: pregúntele si es la primera vez que dirige esa obra. 

Discutir con el director sobre matices, articulaciones, notas y tempo, sobre todo defendiendo lo que ha sido escrito con lápiz en nuestras partituras, quién sabe cuándo y por indicación de quién.

En aquellos organismos sinfónicos que cuentan con "autogestión" (privilegio que permite nombrar a los propios directores), bastará con que uno o dos músicos odien a un director para que ese director JAMÁS sea traído a dirigir. No dejarán pasar cualquier oportunidad para contar por qué ese director no tiene que dirigir "nuestro" organismo, mencionando hechos que sucedieron hace muchos años, en otras orquestas. Muchas veces esos hechos serán inventados, pero no habrá forma de comprobarlos.
 

Compartir

0 Comentarios

Esta web utiliza cookies para su correcto funcionamiento. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. Aceptar Más información